Esta radio es una continuación de la entrada anterior
de la máquina de escribir Royal KMM. Mi amiga Mari Carmen compró los dos
artículos a una mujer que había vivido en Francia, el trato era que me regalaba
la radio y a cambio yo le arreglaba la máquina de escribir... no podía decir
que no!.
Esta es una máquina de escribir
Royal modelo KMM de 1944 de mi gran amiga Mari Carmen, fabricada en Canadá para
la población francesa, el teclado tiene la configuración QWERTZ con los
caracteres especiales à ú é en teclas individuales y el chevrón ^ en lugar del
acento ´. Royal fue una de las marcas más relevantes en la producción de
máquinas de escribir y con mayor cuota de mercado, por su robustez, fiabilidad
y facilidad de manejo, amén de presentar mejoras significativas respecto a sus
competidoras. No es exactamente la configuración del AZERTY de Francia, pero tampoco es una configuración del QWERTZ alemán, por lo que dice la IA debe ser un modelo adaptado o modificado para Suiza (o eso o la IA no tiene datos suficientes y se lo inventa)
Dentro del elevador reductor de la radio Renig encontré este recorte de periódico. En la hemeroteca de este diario encontré la página completa.
Cambian
las modas, cambian los estilos, cambia el entorno y la forma de vivir la
vida...pero en el fondo la sociedad no cambia, sigue con sus luces, sus sombras
y sus miserias. Cambian los nombre de las personas, de las ciudades, evoluciona
la cultura y la tecnología, pero en el fondo...la historia siempre es la misma, la historia
siempre se repite.
Al hilo
del recorte de periódico de la entrada anterior, la conclusión que uno saca es
que en los últimos 60 años no hemos avanzado nada humanamente hablando. Sí,
tenemos más tecnología, vivimos hoy con aparatos que en los años sesenta eran ciencia ficción, sueños en color, tenemos mejores “condiciones de vida”, más avances
médicos...pero en cuanto a la sociedad global...nada ha cambiado. Siguen
habiendo ricos y pobres, guerras, rivalidades, creencias religiosas, hambrunas
y miserias...Estas son las mismas noticias que el periódico “La verdad”
mostraba en primera página el 23 de enero de 1962....
Es curioso como a veces los
objetos cuentan más historias de las que a primera vista ofrecen. Esta radio me
la dejó mi prima para ver si podía arreglarla, pertenecía a la abuela de su
marido, y esta historia comienza hace unos meses, cuando me llamó para que
recogiera un caballete de pintura que mi padre les había dejado, que llevaba
varios años en su planta baja. Estaban haciendo limpieza de la planta baja ese
día y estuvimos un rato comentando cómo los trastos nos invaden y se acumulan,
y por mucho que tires y limpies siguen acumulándose y creciendo...y ocupando
espacio.
Ya hará unos años, al hilo de la reparación de calculadoras
mecánicas Olivetti, vi un video sobre la máquina de escribir IBM Selectric, y
desde entonces un pensamiento rondaba mi cabeza ...quiero una de esas!!. En
páginas de venta de objetos de segunda encontré varias, la mayoría lejos de
donde vivo, y en general en un estado de conservación cuestionable y a precios
que, junto con el transporte y envío, las hacían poco atractivas...además luego
siempre hay que invertir otro tanto en alguna que otra herramienta específica,
aceite, grasa y disolventes o piezas de repuesto.
En los años 50Adriano Olivetti apostó por la introducción de
máquinas de escribir más pequeñas y compactas, sin duda alguna pensando en el
usuario doméstico, dado que por aquel entonces las máquinas de escribir grandes
y pesadas seguían relegadas principalmente al campo de la administración y las
oficinas.
La Olivetti lettera 22 fue una
revolución en muchos aspectos, sobretodo a nivel de diseño, y supuso una
acertada apuesta para llegar al público en general. Ante todo cumplía varias de
las principales premisas de diseño, portátil compacta y de pequeño tamaño,
ligera (4kg y se puede coger con una sola mano), robusta y fiable...y por qué
no, en varios colores.